De izquierda a derecha: Juan Martínez Carrasco, becado de la Cátedra; Raúl Heras Pérez, becado de la Cátedra; Vicente Jesús Mayor Gallego, profesor ayudante doctor; Rafael Estepa Alonso, Director de la Cátedra.
La iniciativa, que en su primera edición el pasado año formó a dos investigadores en seguridad de infraestructuras industriales, amplía su alcance con otros dos nuevos investigadores que ya trabajan en dos líneas centradas en entornos OT y ciberinteligencia aplicada.
La Cátedra de Ciberseguridad y Ciberinteligencia BeOneSec impulsada conjuntamente por la Universidad de Sevilla y la empresa BeOneSec, se encuentra en su segunda edición de becas de investigación. Dos investigadores trabajan desde este curso junto al equipo del Departamento de Ingeniería Telemática y los especialistas de BeOneSec en proyectos con aplicación directa sobre sistemas industriales críticos.
Dos proyectos sobre uno de los problemas más urgentes del sector
Las líneas de investigación de esta edición se centran en la seguridad de los sistemas de tecnología operacional, los que controlan por ejemplo plantas industriales. Entornos donde un fallo de seguridad no se traduce en datos comprometidos, sino en servicios esenciales interrumpidos.
El primer proyecto trabaja en el desarrollo de un sistema de inventariado y análisis de riesgos para activos OT siguiendo el estándar ISA/IEC 62443, el marco internacional de referencia en seguridad industrial.
El segundo trabaja en la construcción de una de identificación pasiva de dispositivos en redes industriales: un sistema capaz de detectar equipos, versiones y vulnerabilidades en una planta sin interferir en su operación, apoyado en hardware ligero y protocolos industriales como SCADA o Modbus.
Lo que aporta trabajar con datos reales

Para Rafael Estepa Alonso, Director de la Cátedra y Catedrático del Departamento de Ingeniería Telemática de la Universidad de Sevilla, estas becas resuelven una limitación concreta del entorno académico: “en la Universidad tenemos el rigor y la metodología. Lo que nos cuesta conseguir son datos reales: ataques activos, sistemas en producción, amenazas que están ocurriendo ahora. BeOneSec tiene eso. Las becas son el canal que nos permite unirlo, los estudiantes investigan sobre problemas que importan, con información que de otra forma nunca llegaría al laboratorio”.
Los propios investigadores lo confirman desde dentro:
«Aunque se trate de investigación, desde el primer momento se siente como un proyecto real, algo con un valor tangible que se puede llevar a cabo en escenarios reales y con lo que podemos aportar el resultado de nuestro trabajo para solucionar un problema que tiene el sector ahora mismo. No es una promesa a futuro, es un esfuerzo en el presente” afirma Raúl Heras.
Por su parte Juan Martínez nos confirma como “lo más valioso no es lo que aprendes, sino cómo aprendes a aprender en un entorno donde las respuestas no están en los libros. Cada semana aparece algo que no habías visto antes”.
Un programa que crece sobre resultados
La primera edición, desarrollada en 2025, formó a dos estudiantes de la Escuela Técnica Superior de Ingeniería en líneas de investigación aplicada sobre detección de amenazas y análisis de infraestructuras. Ambos trabajaron con datos y casuísticas reales el sector durante seis meses. Esta segunda edición llega con ese precedente y con proyectos de mayor profundidad técnica.
Las becas son parte de un trabajo de la Cátedra de Ciberseguridad y Ciberinteligencia BeOneSec, pero no la única. A lo largo del curso, sus especialistas imparten seminarios en el Máster Propio de Ciberseguridad de la Universidad de Sevilla, participan en asignaturas del grado de Ingeniería de Telecomunicaciones y premian los mejores TFG y TFM del área.
El criterio siempre es el mismo, que el conocimiento que se genera en el sector llegue al aula, para que en un futuro esos estudiantes den solución a los retos del futuro.


